Meditación, Atención Plena, Budismo
Uno de los intereses que más me ha motivado a lo largo de los 44 años de mi vida es el Budismo Tibetano. Es una fuente de inspiración que me lleva día a día a tratar de ser mejor ser humano y de constante y conscientemente tratando de provocar los medios para expresar y sentir compasión por todos y todas. La meditación es una herramienta vital para aquietar la mente y en muchas ocasiones forma parte de mi trabajo como terapeuta, enseño técnicas simples de meditación introspectiva.
En el contexto de la Salud y de las Ciencias de la Mente, el Budismo Tibetano es una herramienta invaluable en todos los sentidos, tanto para el terapeuta como para el trabajo con los (as) pacientes. El Budismo Tibetano aporta herramientas probadas a lo largo de 2500 años de historia de producir ciudadanos (as) pacíficos dentro de una cultura de no violencia y de cultivar la mente.
El Budismo Tibetano aporta una visión muy clara al respecto del sufrimiento que experimentamos todos (as) en cada instante de nuestras vidas y cómo la mente nos atrapa en la construcción de eso que llamamos mi vida, mi seguridad. Día tras día todos (as) generamos reacciones y sensaciones de apego y aversión ante cualquier estímulo o situación. Cada vez que creamos apego y aversión. la mente se sumerje más y más en mares y mares de desesperanza y sufrimiento.
El Budismo Tibetano ofrece herramientas para que el terapeuta limpie y aquiete su mente, purifique su mente y establezca una conexión con sus Maestros. El Budismo Tibetano ofrece herramientas como el Tonglen, el Lojong para desarrollar y cultivar la compasión, que es el sentimiento desinteresado hacia el bienestar de los (as) demás. Además ofrece las herramientas más sofisticadas del Tantra.
Sin embargo, el legado más importante del Budismo Tibetano al mundo son los distintos sistemas de meditación que sirven para “desprogramar” la mente y poder revertir la cadena de pensamientos negativos y la cadena de eventos negativos que sólo engendran pensamientos negativos; creando una larga cadena de eventos negativos que en última instancia pareciera que gobiernan nuestras vidas. Su gran legado son las tecnologías de transformar la mente y crear una cultura de paz, una cultura personal y social de paz para todos los seres vivos.